ARTESANADO
No se puede volver a casa sin un frasco del perfume por antonomasia de la ciudad: la Violeta de Parma. Fue María Luisa de Austria, segunda esposa de Napoleón y después Duquesa de Parma y Guastalla, de 1816 a 1847, quien hizo famoso este perfume. A la soberana le gustaba mucho la violeta y, una vez llegada a Parma, pidió a los frailes del Convento dell’Annunciata que consiguieran una fragancia igual a la del flor. Hoy en Parma se puede visitar el primer Museo della Profumeria, en Palazzo Borsari.
Los artesanos parmesanos son famosos por la sapiencia con que curten las pieles (sus creaciones se distinguen por el sello de calidad “Made in Parma”). Existe además otra “joya de la corona”, el anticuariado. No hay más que pensar en el evento internacional Mercanteinfiera. En la ciudad, en cambio, todos los jueves se puede ir en busca de ocasiones al mercadillo del anticuariado bajo los pórticos del Ospedale Vecchio, el antiguo hospital, en la Via D’Azeglio. Hay tenderetes que venden de todo: ropa, puntilla, joyas, decoración, libros, cómics y artículos varios de regalo. Los objetos de más valor cuentan con la garantía de la certificación oficial. El sector de los productos biológicos también está muy desarrollado: se pueden comprar velas, jabones y cremas de fabricación natural y ecológica.
Curiosidades
CIUDAD DE LOS ANTICUARIOS
Paseando por las calles, entre una plaza y una iglesia, se pueden encontrar varias tiendas históricas y artísticas. El barrio de los anticuarios, en el centro histórico de Parma, se halla circunscrito entre Strada Farini, Via XXII Luglio y Strada Repubblica. Resulta divertido curiosear entre muebles de prestigio y preciosas litografías llenas de polvo.
Información: Tel. +39 349 593.1077













