ARTESANADO
A pesar de la gran afición por los automóviles y la tecnología (¡como enseña Ferrari!), en Módena no se ha perdido el gusto de hacer las cosas a mano, con paciencia, como se hacían antes. Y con materiales de primera calidad. En el territorio hay unos cuatrocientos talleres de restauración y artesanado artístico tradicional.
Los talleres más típicos son los de los maestros lutieres, que confeccionan violines y otros instrumentos musicales, así como los de los boteros, muy peculiares, que fabrican las pequeñas barricas de madera para el vinagre balsámico (a cada tipo de madera y a cada tamaño le corresponde un aroma específico).
Muy viva la tradición de los metales preciosos: desde el interior de los muchos escaparates de joyerías situadas en el casco antiguo nos lanzan sus guiños pequeñas obras maestras y piezas únicas de orfebrería. Los artesanos modeneses son también hábiles restauradores de cuadros, libros, madera, tejidos, cuero y mármoles. No se olviden los talleres de los enmarcadores, de los silleros, los encuadernadores, y aún los tapiceros, los ceramistas, los ebanistas, los fotógrafos…
El amor por las cosas bonitas antiguas se pone de manifiesto en las ferias y mercados del anticuariado que la ciudad alberga con varias citas al año que gozan de gran aceptación. Téngase en cuenta, asimismo, que una historia milenaria de manufacturas de cerámica conecta lugares y monumentos. El nacimiento del polo industrial textil y del vestir está vinculado al antiguo arte de la cestería.
Curiosides
FERIA DEL ANTICUARIADO
Azucareros de plata, cuadros antiguos, relojes de los años 50 y muchos otros objetos que sólo aquí pueden encontrarse. Es un placer deambular entre los tenderetes de este mercado situado en el Parque Novi Sad. La cita, salvo excepciones, es el cuarto fin de semana de cada mes, menos en julio y agosto.
Información: www.comune.modena.it













